Características:
La vitamina D es conocida por ser la “Vitamina del Sol”, ya que la piel absorbe naturalmente esta vitamina al estar expuesta al sol. Aun así, demasiada exposición al sol puede significar un envejecimiento prematuro de la piel y cáncer. Por lo que es muy importante obtener vitamina D desde otras fuentes.
Esta vitamina es fundamental para la salud de los huesos, los dientes y la absorción del calcio a nivel intestinal. Es por eso por lo que las personas que más necesitan esta vitamina son:
- Personas mayores (Reducción de su capacidad para sintetizar este micronutriente por la piel)
- Bebés amamantando (La leche materna no proporciona la suficiente vitamina D y su cuerpo requiere de una sustancia que ayude a absorber el calcio y el fósforo. La falta de esta vitamina puede provocar raquitismo infantil y debilitación de sus huesos)
- Personas de piel oscura (La alta melanina de la piel afecta la producción de vitamina D)
- Personas con ciertas afecciones como enfermedades del hígado, fibrosis quística y enfermedad de Crohn
- Personas que tienen obesidad o las que han tenido una cirugía de derivación gástrica
También, desempeña un papel esencial en el sistema nervioso, muscular e inmunitario. Muchos trastornos y enfermedades neurológicas degenerativas, tales como el Alzheimer, esclerosis múltiple, Parkinson, accidentes cerebrovasculares, entre otras, están relacionadas a una baja en los niveles de esta vitamina. Y así la vitamina D se vuelve un agente muy importante en el funcionamiento y salud del cerebro.
En los adultos, previene la osteomalacia, que genera dolor óseo y debilidad muscular. Sin una ingesta diaria mínima de vitamina D3, el cuerpo sufre de pérdida de tonicidad muscular y funcionalidad motora. Asimismo, se relaciona directamente con enfermedades como la diabetes y obesidad, la hipertensión y el cáncer.
La vitamina D3 está muy relacionada con los procesos de embarazo, ya sea antes del embarazo, durante este y en el post natal. Ayuda a la fertilidad, evita riesgos y complicaciones en el embarazo y complementa el proceso de amamantar; evita el raquitismo infantil y ayuda a que los huesos del bebé crezcan fuertes y saludables.
Cómo Funciona:
La vitamina D3, también conocida como colecalciferol, es una vitamina liposoluble considerada una hormona por muchos especialistas porque actúa en prácticamente todos los órganos y sistemas del organismo. Ayuda al cuerpo a absorber calcio, magnesio y fósforo.
Por otra parte, el consumo de esta vitamina juega un rol muy importante en personas con obesidad, ya que el porcentaje de grasa y la circunferencia de cintura aumentada podría disminuir la absorción de la vitamina D, donde se quedaría “atrapado” en el tejido adiposo, sin poder ingresar directamente al organismo.
Vitamina D3 en el embarazo: Cada vez es menos la cantidad de vitaminas que ingerimos en nuestra dieta diaria, y el déficit de esta vitamina afecta hasta el punto de nuestra reproducción. La vitamina D y la fertilidad están vinculadas, porque una deficiencia de vitamina D hará más difícil que te quedes embarazada, ya sea de forma natural o con un tratamiento asistido. Además, la falta de esta vitamina puede afectar a la espermatogénesis (proceso de formación de los espermatozoides). Para las mujeres, existe un vínculo directo entre la vitamina D y la producción de hormonas por los ovarios, el síndrome del ovario poliquístico (SOP) y la endometriosis.
Por eso, consumir vitamina D3 en el embarazo es fundamental; sus niveles adecuados evitarán riesgos tales como la preeclampsia (una complicación del embarazo), el crecimiento intrauterino restringido (cuando el bebé es más pequeño de lo normal durante el embarazo), la diabetes gestacional y ciertas patologías asociadas al desarrollo fetal y neonatal.
Los efectos de la vitamina D sobre el sistema inmunitario:
Las vitaminas, en el sentido general del término, se obtienen exclusivamente a través de la alimentación.
Por su modo de acción, la vitamina D es, en realidad, una prehormona: nuestro organismo también puede sintetizarla, en la piel. Circula por la sangre para activar o desactivar ciertos mecanismos celulares. La vitamina D actúa especialmente sobre el sistema inmunitario, a diferentes niveles.
La vitamina D permite el mantenimiento de la integridad de la mucosa intestinal, por su acción sobre las proteínas que constituyen las uniones entre las células intestinales. El intestino es el lugar de tránsito de los patógenos, por lo que su paso a la circulación sanguínea solo puede producirse atravesando la pared intestinal. Cuando la pared está alterada, presenta una hiperpermeabilidad que deja pasar a estos patógenos. Una pared intestinal sana es esencial para impedir su paso, así como una microbiota intestinal diversificada (Flora rica).
- La vitamina D tiene una acción sobre el sistema inmunitario innato: estimula a los macrófagos y las células dendríticas, que son los «soldados de primera línea» del sistema inmunitario. De esta manera, nuestro organismo reacciona rápidamente en caso de agresión.
- La vitamina D estimula también el sistema inmunitario adaptativo: aumenta el número de linfocitos Th2, produciendo un efecto antiinflamatorio.
- La vitamina D aumenta los mecanismos de eliminación de los patógenos, como la síntesis de agentes antimicrobianos por las células inmunitarias.
- Finalmente, la vitamina D se ha estudiado mucho en el marco de la prevención de las infecciones pulmonares agudas. Se observa que la complementación con vitamina D3 reduce el riesgo de contraer al menos una vez una infección de las vías respiratorias.
La prevención: ¿qué cantidad de vitamina D3 debe aportarse con la complementación?
La Organización Mundial de la Salud (OMS), La Academia de Medicina Francesa y la Clínica Mayo en USA después de muchos estudios concuerdan y recomiendan un aporte diario de entre 600 a 1000 UI (Unidades Internacionales) para una población sana y sin déficit de dicha vitamina a modo de mantención en un rango etario entre 1 a 70 años.
Beneficios:
- Huesos y dientes más fuertes, saludables
- Evita enfermedades neurológicas degenerativas
- Previene diabetes y obesidad
- Estimula la fertilidad antes del embarazo
- Previene enfermedades y complicaciones durante el embarazo
- Previene el raquitismo infantil
- Acompaña los períodos de lactancia
- Previene enfermedades y molestias musculares
- Ayuda a tener una vejez más sana
- Mantiene saludable el Sistema inmune.
Precauciones:
Un exceso de vitamina D puede causar un nivel anormalmente alto de calcio en la sangre (hipercalcemia). Esto puede dañar seriamente los riñones, los tejidos blandos y los huesos con el tiempo. Los síntomas incluyen: Estreñimiento, pérdida de apetito, pérdida de peso, náuseas, vómitos, entre otros.
El colecalciferol (vitamina D3) puede provocar otros efectos secundarios. Llame a su médico si tiene algún problema inusual mientras toma esta vitamina.
Ingredientes: Vitamina D3 (10 mcg = 800 UI), almidón
Modo de uso: 1 o 2 cápsulas diarias, en un periodo de 8 semanas seguidas. Ser constante para su correcto funcionamiento.
Recomendamos siempre consultar con su médico antes de tomar cualquier suplemento, incluso los de origen natural.







